Cojines, cobijas, un par de palos, soga y un pedazo de cartón: elementos esenciales para que un niño construya un fuerte en la sala de su casa o en el jardín; un refugio frente al mundo adulto, lejos de la vigilancia de los padres. Curiosamente, son los mismos materiales básicos empleados para improvisar un cambuche en un callejón, bajo un puente o al borde de la carretera; un refugio contra la hostilidad del entorno y la mirada de los peatones. Aunque ambos espacios nacen de gestos similares, sus cargas simbólicas se distancian profundamente: mientras uno evoca la nostalgia de una infancia protegida —donde el desorden es libertad y territorio de juego—, el otro arrastra la marca de lo abyecto, lo marginal y aquello que quiere ser escondido del paisaje urbano. Mas eso no los priva de una sencillez estética que nos acerca al instinto primordial del construir.

En la instalación PALACIO, este gesto constructivo es impulsado a través de una investigación material en la que espumas y fibras sintéticas son transformadas en frágiles fósiles que desafían las posibilidades mismas de lo que se puede llamar cerámica. Como al jugar con una caja de Legos, cada pieza es creada por separado para ofrecer la libertad de armar algo de forma espontánea, sin bocetos o ideas previas a las que ofrece el material mismo. Sea en miniatura o en tamaño real, cada ladrillo, rama y pedazo de espuma ofrece una multiplicidad de configuraciones que se adaptan al espacio y a la intención del momento.

Jugar a construir no es solo para niños; ni siquiera es solo para humanos. En este espacio, este gesto se traduce en una estructura híbrida que borra las fronteras entre lo lúdico y lo precario.

PALACIO
Santiago Insignares Martínez
2026-05-21
2026-07-04
Monday (Lunes), Tuesday (Martes), Wednesday (Miércoles), Wednesday (Miércoles), Thursday (Jueves), Friday (Viernes), Saturday (Sábado),
L-V: 10am 0 6pm, S: 12m - 4pm
Isabel Turga